miércoles, 8 de septiembre de 2010

Muy feo, Mortier, pero que muy feo

Querido Gérard:

Me consta que en los últimos meses ha estado usted procurando españolizarse lo más posible, y me congratulo por ello. Pero una cosa es aprender el idioma, las costumbres y todo eso, y otra muy distinta contagiarse de nuestros peores vicios. ¿No le han dicho a usted que está feo, pero que muy feo, que las críticas a los espectáculos que usted organiza se las escriban amigos suyos? Más aún cuando lo hacen en diarios de enorme difusión nacional, cuando el texto alberga elogios directos a su labor y cuando se eluden descaradamente aspectos (¡tan decisivos como la dirección musical!) que en sitios mucho menos importantes pero más fiables han sido abiertamente censurados por otros. Y no digamos si usted mismo ha reconocido públicamente la importancia que el referido crítico ha tenido a la hora de traerle al Real.

Que sí, que ya sé que en España se hace así continuamente. Yo mismo podría contarle de algún sitio en mi tierra andaluza donde se lleva mucho eso de "tú haces esto por mí y yo hago esto otro por ti". Pero queda feo. Feo para el medio que lo publica, feo para el crítico, feo para el teatro y feo -por descontado- para el gestor que lo consiente... o estimula. Venga, reflexione un poquito sobre el asunto mientras disfruta con la maravillosa Queen Latifah cantando aquello de "When you're good to Mama, Mama's good to you". Si eres bueno con Mama, Mama cuidará de ti...


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja. Muy bueno!

Anónimo dijo...

Magnífico!

XS dijo...

Se me pasó esta entrada. Me consuela (es un decir) comprobar que no soy el único que se escandaliza con este lamentable espectáculo. Y es que, cada vez que abro el periódico (ya te imaginas cuál), y leo algo sobre Mortier me echo a temblar (impagable la última entrevista de este fin de semana). La cosa creo que no empieza nada bien y no creo que vaya a mejorar pero, al menos, creo que nos servirá de bastante diversión.
Un saludo. Ah! y el vídeo, genial!

FLV-M dijo...

En fin, si el Teatro Villamarta, muy "rojo" él, tiene su particular Pravda, no sé por qué no lo va a tener también el Real. Sobre todo cuando hay una estrechísima relación entre la cúpula del teatro y la del periódico.

Lo que a mí me joroba particularmente no es que esto se haga, sino que se haga con tantísimo descaro. Aunque bien es verdad que cosas así han ocurrido en otras ocasiones. El otro día un amigo me recordaba el caso de un famosísimo crítico español, ya fallecido, que acostumbraba a hacerle crítics muy positivas a un director de orquesta que era... ¡su cuñado! En fin.