viernes, 17 de octubre de 2014

La Sinfonía Leningrado por Petrenko

No resulta fácil de dirigir la célebre marcha de la Séptima Sinfonía de Shostakovich: hay que graduar las dinámicas y las tensiones con la misma precisión de relojero con que se debe trazar el igualmente complicado Bolero de Ravel, y además hay que hacer que la música suena amenazadora y agresiva (avance de las tropas de Hitler o de la represión estaliniana, como ustedes prefieran), evitando la muy peligrosa tentación de caer en lo pimpante, lúdico e incluso lo verbenero. Vasily Petrenko demuestra técnica y musicalidad sobradas en todo este pasaje y, aunque resulte discutible que acelere hacia el final, sale más que airoso del reto. Acierta asimismo en la conclusión de la partitura, donde muchos directores en busca del aplauso fácil se ponen en plan épico, incluso triunfalista, mientras que el maestro nacido precisamente en San Petersburgo/Leningrado saber ser trágico y opresivo, dejándonos así un adecuado regusto agridulce en la boca.

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En el resto de la obra, bien secundado por la notable Royal Liverpool Philharmonic, Petrenko hace gala de sensatez y sensibilidad, fraseando con el adecuado aliento lírico y capturando bien el aroma fatalista sin la necesidad de cargar las tintas, pero no termina de inyectar la tensión interna ni la intensidad emocional que necesita esta obra para que no aburra: el resultado es más bien deslavazado, cuando no mortecino. A mí, la verdad, la audición se me ha hecho cuesta arriba, cosa que no me ocurre con interpretaciones como la de Jansons con la Filarmónica de Leningrado o la todavía referencial de Bernstein al frente de la Sinfónica de Chicago.

Escuchadoi este registro en 24bit/96khz, debo añadir que la toma sonora, siendo muy buena, dista de lo excepcional (el SACD de Kitajenko suena bastante mejor, por ejemplo). El precio es el propio del Naxos de hoy: superior a las gamas muy baratas que circulan por ahí y en exceso cercano a las series medias de los mejores sellos. En suma, un disco que no hacía ninguna falta.

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